ALCOHOL, VELOCIDAD Y OMISIÓN LEGAL: LA CIUDAD DE MÉXICO SIGUE SIN ARMONIZAR SU LEY DE MOVILIDAD


ALCOHOL, VELOCIDAD Y OMISIÓN LEGAL LA CIUDAD DE MÉXICO SIGUE SIN ARMONIZAR SU LEY DE MOVILIDAD

Alberto Martínez   Julio 31 2025

En 2022, México registró 381 mil 048 siniestros viales. Al menos 4 mil 169 personas murieron y 87 mil 910 resultaron lesionadas, según cifras del INEGI. Gran parte de estos eventos estuvieron vinculados al consumo de alcohol y al exceso de velocidad. Sin embargo, en pleno 2025, la Ciudad de México —una de las urbes con mayor densidad vehicular y actividad nocturna del país— sigue sin adecuar su legislación local a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.

Pese a haber sido pionera en políticas de movilidad, la capital ahora figura entre las once entidades rezagadas que no han armonizado su normativa. Esto impide establecer límites uniformes de alcoholemia, sanciones efectivas, control de velocidad y regulación clara para vehículos de micromovilidad como scooters o bicicletas eléctricas.

Una deuda legislativa que se prolonga

El legislador federal Joaquín Zebadúa, presente en una reciente conferencia sobre seguridad vial, reconoció el rezago normativo y la urgencia de avanzar:

“Se va a crear —y lo quiero dar a conocer— en este mes de agosto, por ahí de mediados del mes de agosto, tendremos un periodo extraordinario donde haremos unas modificaciones a la Ley de Movilidad de la Ciudad de México”.

No obstante, fue contundente al señalar que el proceso no concluirá pronto:

“Difícilmente quedará en este periodo legislativo. El fenómeno social que nos atañe —el consumo de alcohol y su vínculo con la movilidad— son procesos que van transitando en nuestras colectividades. No es una falta de voluntad política, es un tema complejo”, dijo.

Zebadúa ejemplificó cómo decisiones de administraciones anteriores, como eliminar las fotomultas y sustituirlas por fotocívicas, reflejan enfoques divergentes entre gobiernos sobre cómo abordar la seguridad vial. Y aunque anticipó reformas orientadas a la micromovilidad, reconoció que falta una respuesta integral.

Normativas desfasadas y riesgo de impunidad

José Arévalo, del Instituto del Sur Urbano, advirtió que muchas entidades siguen operando con límites de alcoholemia y velocidad que contradicen la ley general. En Hidalgo, por ejemplo, aún se permite hasta 0.08 gramos de alcohol por decilitro de sangre (g/dL), cuando el límite legal es 0.05 g/dL. En aire espirado, se aceptan hasta 0.4 miligramos por litro, cuando el estándar es de 0.25 mg/L.

“Eso genera un efecto de permisividad”, explicó. “Si sabes que puedes tomar una o dos copas y que no rebasas el límite, te animas a manejar. No temes ser detenido ni sancionado. Ese margen amplía el riesgo y promueve la impunidad”.

La velocidad es otro factor ignorado. Mientras la ley general establece 50 km/h como máximo en avenidas primarias y 30 km/h en calles secundarias, estados como Morelos, Querétaro o Hidalgo permiten 80 km/h y 60 km/h respectivamente. “La calle es donde caminan niños y adultos mayores. No puede tratarse como una vía rápida”, insistió Arévalo.

La OMS y el Mundial: advertencias en el horizonte

Organizaciones como la OMS han instado a México a adoptar medidas más estrictas para reducir el daño por alcohol, incluyendo límites más bajos de concentración en sangre, restricciones publicitarias y mayores impuestos. La falta de armonización en la Ciudad de México preocupa aún más de cara al Mundial de Futbol 2026, que tendrá sedes en el país.

“Nos preocupa seriamente que durante el Mundial aumenten los niveles de siniestros viales si no se establecen controles claros de venta y consumo de alcohol en espacios públicos”, advirtió Luis Alonso Robledo, de la Red RASA. “No se trata de prohibir la celebración, sino de garantizar que no termine en tragedia”.

Una armonización urgente y postergada

Desde Salud Justa Mx, la abogada Claudia Moreno advirtió que la armonización no requiere más análisis técnico o jurídico: “Lo técnico ya está, lo jurídico también. Lo que falta es voluntad política real”. La activista Areli Carreón añadió: “Cada día que pasa, tres personas no regresan a su casa en la Ciudad de México. ¿Qué más necesitamos? ¿Más dolor, más muertos?”

Pese al compromiso expresado por Zebadúa para avanzar en septiembre con sanciones más severas, límites claros y regulación de nuevos vehículos, el calendario legislativo apremia.

“Difícilmente quedará en este periodo legislativo”, reiteró el legislador. Y mientras tanto, cada noche y cada madrugada, las cifras siguen creciendo.

Exceso de velocidad: el otro acelerador de la tragedia

Además del alcohol, el exceso de velocidad sigue siendo un factor letal ampliamente ignorado por las autoridades locales. Según datos integrados en el informe técnico de Salud Justa Mx y la Red RASA, más del 70% de los siniestros con consecuencias fatales en zonas urbanas se relacionan directamente con velocidades por encima de los límites legales. En zonas suburbanas o carreteras, ese porcentaje puede ser aún mayor.

“El exceso de velocidad multiplica por cinco el riesgo de muerte en una colisión”, advirtió Claudia Moreno, abogada de Salud Justa Mx. “A velocidades mayores de 50 km/h, un atropellamiento a peatón tiene una alta probabilidad de resultar fatal. Y sin embargo, en muchas avenidas de la Ciudad de México, los límites permisibles aún están por encima de ese umbral”.

El informe subraya que entidades como Morelos, Querétaro e Hidalgo mantienen límites de hasta 80 km/h en avenidas primarias, a pesar de que la Ley General ya estableció un tope de 50 km/h. En calles secundarias —donde conviven infancias, adultos mayores y ciclistas— se toleran hasta 60 km/h, cuando el límite sugerido es de 30.

“Tenemos regulaciones que permiten velocidades pensadas para autopistas, no para ciudades habitadas”, dijo José Arévalo, del Instituto del Sur Urbano. “Y eso tiene consecuencias: en cada kilómetro por hora adicional, hay más probabilidad de muerte. Así de simple”.

Zonas escolares y áreas de riesgo: sin vigilancia ni infraestructura

El informe también denuncia que gran parte de las zonas escolares, hospitales y centros comunitarios carecen de infraestructura para reducir la velocidad: topes, cruces peatonales elevados, semáforos inteligentes o señalización visible.

“Es urgente que la ley local establezca la obligación de crear zonas de tránsito calmado, sobre todo en áreas sensibles”, explicó Arévalo. “Pero sin una ley armonizada, no hay parámetros técnicos ni presupuesto asignado”.

En ese contexto, el legislador Joaquín Zebadúa reiteró:

“No es posible que ya exista una ley general, pero que ningún estado de la república haya tenido esas capacidades legislativas para poder llegar a una armonización real. Lo que nos lleva a nosotros es seguir construyendo. No es falta de voluntad política, es un tema muy complejo”.

Fines de semana: epicentro de muertes evitables

Uno de los datos más preocupantes del informe es la concentración de siniestros en días y horarios específicos. El 82% de los casos graves o fatales asociados a velocidad o alcohol se producen entre la noche del viernes y la madrugada del lunes.

“Ahí es cuando se combinan todos los factores de riesgo: consumo de alcohol, falta de transporte público seguro, calles mal iluminadas y ausencia de vigilancia”, subrayó Arévalo.

Además, se estima que solo 18% de los municipios del país implementan controles sistemáticos de velocidad como radares o fotocámaras, y menos del 10% tiene operativos regulares de alcoholimetría durante los fines de semana.

Fragmentación legal y efectos perversos

El informe revela que México tiene actualmente 826 leyes estatales distintas que regulan la venta, distribución, horarios y consumo de alcohol, muchas de ellas contradictorias entre sí y desactualizadas respecto a la evidencia científica. Esto impide la aplicación uniforme de sanciones y genera vacíos legales.

“Es una selva normativa que mata”, denunció Luis Alonso Robledo, de la Red RASA. “Y si la Ciudad de México —que fue pionera en movilidad y seguridad vial— no armoniza su ley, difícilmente lo harán otras entidades”.

El informe llama a adoptar de inmediato el paquete técnico SAFER de la OMS, que establece cinco medidas clave:
1. Límites estrictos de alcoholemia
2. Restricción de la publicidad de bebidas alcohólicas
3. Regulación de horarios y puntos de venta
4. Aumento de impuestos al alcohol
5. Acceso a tratamiento y servicios de prevención

Próximo Mundial, próxima tragedia

Con el Mundial de Futbol 2026 en el horizonte y México como una de las sedes, expertos alertaron sobre el posible aumento de siniestros viales si no se refuerza el control de alcohol y velocidad en las calles.

“Nos preocupa que durante el Mundial se dispare el consumo de alcohol en la vía pública y no haya una legislación lista para responder. No se trata de cancelar la fiesta, sino de evitar que se convierta en luto”, enfatizó Robledo.

La ventana legislativa se cierra

Aunque Zebadúa anunció un periodo extraordinario en agosto y la presentación de una iniciativa en septiembre que incluirá sanciones más severas, límites de velocidad claros y regulación de vehículos de micromovilidad, también reconoció las limitaciones:

“Difícilmente quedará en este periodo legislativo. El fenómeno social es complejo, y muchas veces los gobiernos tienen visiones distintas sobre cómo enfrentarlo”.

Mientras tanto, cada fin de semana, los números se acumulan. Pero detrás de cada cifra, hay una historia de dolor. Y una ley que aún no llega.



Regresar

#Pamisalud #Salud #Bienestar #Medicina #vida #SaludDigital#SeguridadVial #CDMX #LeyDeMovilidad #CeroAlcohol #ExcesoDeVelocidad #SaludPública #JusticiaVial



PamiSalud

Sobre Nosotros


Visitas

342447

Redes Sociales



© 2025 Todos los derechos reservados.
Queda prohibido cualquier reproducción total o parcial del contenido mostrado sin previa autorización del Titular.